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Una revista publicada por Oblatos de María Inmaculada fue la causa remota de que la Asociación estuviera presente en Paraguay.
La Superiora general, Sor Clara de Jesús Julién, tras haber leído un artículo de Monseñor Sinforiano Lucas, vicario apostólico del Pilcomayo, donde él y sus colaboradores, apelaban a la generosidad de los lectores de la revista porque necesitaban ayuda económica para sostener las obras de la misión, respondió con el envió un donativo y Monseñor le escribió agradeciéndoselo e insinuando que su agradecimiento sería aún mayor si pudiera recibir algunas hermanas para trabajar en el Chaco paraguayo.
Esto se convirtió en realidad cuando el Consejo general designó a las cuatro fundadoras: María Isabel Zabaleta, ex misionera de Sri Lanka, que estaba trabajando en Brasil; María Dolores Soler, ex misionera del Congo; Lucita Santos, que se preparaba para las misiones haciendo prácticas en la Escuela Oficial de Matronas y María Asunción Novoa, profesora del Colegio de Tolosa.
El 7 de marzo de 1965, María Dolores y María Asunción embarcaron rumbo a Paraguay llegando a Santos, Brasil, después de 16 días de viaje. Las hermanas las acogieron con cariño. Entonces Paraguay dependía de la Provincia de Brasil.
El 5 de abril las fundadoras viajaron rumbo a Paraguay a acompañadas de Monseñor Lucas.
En Asunción les esperan los Padres Oblatos. Después de una calurosa y fraterna acogida las llevaron al Colegio de Nuestra Señora de la Asunción, de las Hijas de la Caridad, donde se hospedaron. Las hermanas de la Caridad les ofrecieron un concierto de arpas y guitarras, canciones y danzas. .. Se quedaron allí unos días para visitar algunos lugares y poner en regla los documentos.
El día 14 por la tarde llegaron a Mariscal Estigarribia, el párroco, un hermano, algunas mujeres y niños rodearon el coche dándoles la bienvenida y ofreciéndoles un jugo de fruta para calmar la sed. Y pasaron a la casa preparada para las hermanas, sencilla y acogedora.
Mariscal Estigarribia es un fortín militar en el centro del Chaco paraguayo. En aquel momento había 1.000 soldados, jefes, oficiales y suboficiales al mando de un general; empleados militares y sus respectivas familias. Además un pequeño grupo de población indígena.
Es también la sede el Vicariato Apostólico del Pilcomayo, donde habita el Obispo, el Vicario general y dos hermanos que atienden los talleres de carpintería y mecánica.
El día 15 de abril, día de jueves Santo, después de la Misa Crismal, se dio la bienvenida oficial a las Hermanas, se bendijo la casa. Las autoridades del pueblo dirigieron unas palabras a las recién llegadas, los niños les dedicaron poesías y les ofrecieron flores.
María Isabel Zabaleta y María Dolores Soler se quedaron en Mariscal para atender la casa del Vicariato, trabajar en la catequesis, en la promoción de la mujer y en la asistencia a los enfermos más necesitados.
Con e lema «Recordando el pasado, celebremos el presente mirando con esperanza el futuro” este domingo 12 de abril 2015, celebrarán 50 años de la llegada a Paraguay, la fiesta tendrá lugar en el chaco comunidad Indígena de Santa Teresita- Mcal Estigarribia, con una misa de acción de gracias, será oficiada por el Obispo del Vicariato Apostólico del Chaco (VAP) Monseñor Lucio Alfert, luego momento artístico.
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