El trabajo artístico del retablo del altar para la misa central del Papa no tiene precedentes en ningún otro país. La obra del artista plástico Koki Ruiz une parte de la historia jesuítica con un bello simbolismo popular.
Entre los actos públicos más importantes -si no el más importante- durante la visita del Santo Padre a nuestro país, sin dudas resalta la misa central en el predio de la Fuerza Aérea de Ñu Guasu. Y allí, uno de los principales atractivos -tanto para los locales como para la prensa y la audiencia que seguirá la misa desde cualquier rincón del mundo-, será el retablo del altar con una base de 40 metros de ancho y una altura de 17 metros.
Una obra de arte creada y diseñada por el artista plástico de 57 años que, desde San Ignacio, Misiones, instaló una forma de cultura popular en Tañarandy.
Generosidad de la tierra
La idea de montar el retablo surgió este año en el Teatro El Molino, de Tañarandy, enfatizando la generosidad de la tierra que da frutos y alimentos para todos sus hijos.
La bella obra artística fue adornada con espigas de maíz, coco natural, calabaza, semillas y todo tipo de productos del campo. Las piezas fueron hechas con al menos 200.000 cocos, 40.000 espigas de maíz y 1.000 calabazas. Igualmente, se agregaron 5.000espigas de maíz más para completar la obra que montaron como fondo del escenario principal que tendrá el papa Francisco durante la misa.